Alberto Palmira en un taller de títeres intergeneracional

Desde hace ya cuatro años trabajo en La Casa Encendida donde imparto talleres de títeres tanto en el proyecto Por una casa para todos cuanto en talleres de Intervención social dirigido a personas que trabajan en el  mundo social.

En los talleres intergeneracionales e inclusivos  el objetivo es juntar a personas de distintas edades y con situaciones personales diferentes (varios niveles de discapacidad física o mental) para poder generar a través del ocio una situación donde compartir, esto y la alegría son las claves para disfrutar de la creatividad y del trabajo en conjunto. En 10 sesiones, utilizando dinámicas de improvisación teatral, creamos un grupo y poco a poco, las diferencias se convierten en riquezas: una señora de 75 años enseña a un niño de 12 a coser y este le hace escuchar su música preferida en un Ipod. El gran recurso de estos talleres es que cada uno aporta poco y recibe mucho, independientemente de su condicion social o de salud.

A  lo largo del taller ese grupo tan diferente va creando una obra de teatro de títeres, construyendo, manipulando e inventando. Al final todos participan para enseñar a amigos y familiares lo que han vivido a través de este importante proceso vital. Es un trabajo donde se explota muchísimo la necesidad humana de compartir, la alegría y el trabajo. Mi experiencia me ha enseñado que sin ser conscientes, esta experiencia ayuda mucho a “descentrarse” de los problemas que traemos. Por ejemplo, los ancianos trabajan junto a personas en silla de ruedas y dejan de sentirse con movilidad reducida; los jóvenes se animan y  hacen de puente entre generaciones; los niños disfrutan de muchos “roles” (tíos, abuelos, primos…) a la vez viviendo en un contexto de fiesta y apoyo.

En los talleres de intervención social intento dar a conocer a los participantes cómo preparar un taller de títeres. Se trata de enseñar cómo elaborar  los objetivos, la metodología y cómo  utilizar  dinámicas de formación de un grupo. Cómo escribir una obra para títeres y cómo meterla en escena. Finalmente se habla también de los distintos usos del “teatro de Títeres” (para niños, ancianos, uso intergeneracional, personas sin hogar, adolescente con riesgo exclusión etc..).

La parte practica del taller se enfoca sobre el aprendizaje de una técnica de construcción del títere, normalmente goma espuma o papier maché. En las 20 horas  de trabajo se intenta dar a conocer todos los ‘trucos’ para formar un grupo, construir un títere, manipularlo y pensar en qué entorno lo podemos utilizar. La parte final del taller se enfoca sobre pequeños sketch de improvisación teatral y trabajos en grupo donde la tarea es: “¿qué haría si representara en: un colegio, un hospital, una cárcel o un centro cultural de barrio?”

La finalidad más importante es el uso cotidiano y práctico de esta herramienta, no algo hipotético o virtual, sino un trabajo que sea útil en la vida del día a día del mismo educador.

 

Moreno Pigoni, es titiritero italiano de Comedia del Arte y docente en talleres.