Sara Brito es creadora y coordinadora del colectivo/festival Chico-Trópico, pionero en difundir la música y la cultura latinoamericana en España y encargado de traer, el próximo 27 de junio a La Casa Encendida, ¡Bailen! Encuentro de sistemas de sonido latinoamericanos.

Livia Radwanski,EPS

¡Bailen! ¿es una invitación a mover el esqueleto o una confirmación de que será irremediable hacerlo?

Desde luego es una invitación, pero, ante todo, es una reivindicación del poder arrollador del baile para hacer comunidad y su capacidad de generar nuevos modos de relacionarnos y nuevos códigos sociales y estéticos chulísimos.

El encuentro pone el foco en la tradición de los soundsystems callejeros de Colombia y México, con una larga historia y una gran riqueza popular. Estos sistemas de sonido nacieron a mediados del pasado siglo denominándose picós, en Colombia, y sonideros, en México. ¿Qué motivos propiciaron su nacimiento? y ¿qué diferencias hay entre unos y otros?

Ambos son movimientos nacidos de la falta de recursos y de la voluntad de ciertas comunidades de reunirse para la celebración a través de la música. Ambos nacieron en los patios de las vecindades para, a lo largo de las décadas, ir creciendo y tomando las calles. Y ambos cuentan con códigos propios, rituales y desarrollos visuales y musicales que los hacen muy interesantes al no estar desarrollados desde los canales hegemónicos.

En el caso del movimiento sonidero, existe una gráfica propia que tiene un fuerte componente identitario. También está la cumbia sonidera, que es una cumbia rebajada, con el tempo más lento, y una producción plagada de delays y efectos. Y el propio ritual de los bailes es alucinante: por un lado el baile en sí, donde se despliegan coreografías fabulosas y nuevos modos de movimiento y relación, y por otro lado, la importancia del saludo y la dedicatoria en las sesiones de los sonideros, donde tan importante es la música, como que el sonidero te nombre, a ti o a tu pueblo, tu barrio, tu familia…

En el caso de los picós colombianos, de Barranquilla y Cartagena en particular, se trata de una manifestación de la cultura afrocaribeña que ha desarrollado unas máquinas musicales, los picós, que son un prodigio técnico y visual: grandes cajas de sonido para llevar la música a la calle, desarrolladas por artesanos locales. En lo musical, además hay una revinculación con las raíces africanas de la población: la música que más suena en los picós es música africana, highlife, soukous… que con el tiempo darían lugar a la champeta criolla, la versión colombiana de estas músicas. Por otra parte, se repiten códigos con los sonideros: la intervención de los discos para evitar que la competencia los copie, la idea de batalla de sonidos, el goce del baile en la calle, la lucha por conseguir el disco más exclusivo y la distribución de música tropical durante más de seis décadas. En el fanzine que editaremos está todo esto ampliado y tratado con mayor profundidad. También haremos una sesión audiovisual en La Casa Encendida –previa a la gran batalla de sonidos- que servirá para introducir al público a estas culturas. El programa consiste en la proyección del documental Picó. La máquina musical del Caribe, de Roberto de Zubiria y Sergio Zaraza, y una videoplaylist youtubera y sonidera.

BAILEN_2 ∏Colecci¢n Fabi†n Altahona, AfricolombiaHay dos invitados estelares traídos desde sus países de origen: el sonidero Sonido Pancho, desde México, y el picotero Lucho Meza, desde Colombia. ¿Qué los hace emblemáticos?

Sus más de cinco décadas de historia continuada los hace legendarios. Su relato biográfico es en parte el de los barrios y ciudades que habitan. Han generado alrededor de ellos un movimiento cultural que mueve masas de gente. Y todo a través de un conocimiento profundo de la música tropical que seleccionan: salsa y cumbia especialmente por parte de Sonido Pancho, entre muchos otros géneros; y música africana, champeta y salsa, en el caso de ‘Lucho el que sabe mucho’. Es un lujo poder contar con dos talentos increíbles que están tan fuera de los circuitos convencionales, e incluso alternativos, de la música popular contemporánea, pero tan presentes como referentes indiscutibles de sus universos sónico-sociales. Por otra parte, Lucho, “el que sabe mucho”, estará al frente del picó Chico-Trópico, un émulo de los grandes picós de los setenta pero llevado a nuestro terreno. Ha sido construido por dos artistas increíbles con los que colaboramos desde hace años: Alfonso Reverón y Blanca Nieto. Vais a flipar al verlo y escucharlo.

Hasta ahora os habéis interesado por ritmos tropicales como la cumbia, el mambo, el chamamé, el meregue, el reggaetón… en ¡Bailen! escucharemos cumbia sonidera y champeta… ¿Qué tienen en particular estas variantes?

La cumbia sonidera es una variante netamente mexicana. También llamada ‘cumbia rebajada’ porque el tempo está ralentizando, y le da una cadencia mucho más pausada y curiosa a la música. Además, está aderezada con efectos de sonido, saludos al público y cuñas del sonidero de turno. Por otra parte, la champeta es la derivación colombiana de la música africana y antillana que comenzó a entrar por los puertos de Cartagena y Barranquilla a fines de los sesenta, y que los picós se encargaron de difundir y convertir en verdaderos hits para la comunidad afrocaribeña de Colombia. Se dice que la primera champeta criolla es del alucinante Abelardo Carbonó con su tema ‘A otro perro con ese hueso’. A partir de ahí, ha habido muchas bandas y djs haciendo champetas, versionando la música africana, high life, soukous… en español. Hoy en día, el picó Rey de Rocha es el productor de champetas comerciales más grande de Colombia. Hay también bandas versionando y haciendo cosas alrededor de la champeta: Tribu Baharu, Systema Solar o los guiños bestiales que hace Romperayo por ejemplo. Es fascinante.

Chico-Trópico celebra su quinto aniversario y lo celebráis también con el lanzamiento de vuestro primer LP junto al sello vasco Ayo Silver y que se podrá escuchar en la “Cabina Urgente” instalada durante el fin de semana en el patio de La Casa. ¿Qué recoge este disco?

Pues es una reunión de muchas bandas que nos gustan porque van a su aire, experimentando cada una en su propio camino sobre las músicas folclóricas latinoamericanas. Cada una con una personalidad muy definida. Y tienen en común con nosotros una misma concepción de experimentación lúdica de la música y el amor por el disfraz, la mascarada. Se llama ‘Relación de riesgo’ porque las bandas que participan en el vinilo arriesgan, pero desde el lado del juego. Hasta la relación con el sello Ayo Silver! es una relación de riesgo: creemos que están locos. La mayoría de los temas son producción y mezcla de Chico-Trópico y ha habido un trasiego musical que ha estado muy bueno. Está pensado como una sesión continua con mucho jugueteo entre tema y tema, pequeños clips que hemos ido creando y que unifican el conjunto. El cartel sería el de un festival soñado: Dick El Demasiado (Holanda/Argentina), Los Ganglios (España), Sonido Changorama (México), Los Síquicos Litoraleños (Argentina), La Gallera Social Club (Venezuela), El Amateur (Argentina), Los Pirañas (Colombia), El Bien (Argentina), Igor Stepanenko (México), Cajueiros do Tapojos (Brasil), Pedro Buschi (Argentina) y Chico-Trópico. Noise tropical, distorsión popular, punk, cumbia insurgente, no wave tropical, tonada ayahuasquera, bandoneones que respiran, órganos Hammond que hablan… Todo esto se podrá escuchar durante el fin de semana en La Casa Encendida en una cabina creada ad hoc, donde se podrá escuchar el disco en intimidad.

BAILEN_4 ∏Colecci¢n Fabi†n Altahona, AfricolombiaEstamos hablando de música tradicional contemporánea, hablamos de raíz y de evolución… ¿hacia dónde están evolucionando estas músicas?

Hay muchas cosas pasando en diferentes líneas. Hay gente que tira más hacia la electrónica de baile, otros que experimentan más con la psicodelia como espacio común, hay gente que hace cosas más hacia el dub o el reggae… ¡qué se yo! Desde luego hay un movimiento muy amplio de reformulación de estas músicas, cosas que nos gustan más y cosas que menos, pero todas tienen en común que es internet el espacio donde han crecido y se han creado redes. En España, por ejemplo, la labor del sello y colectivo granadino Caballito ha sido fundamental: Han sacado multitud de referencias en su netlabel y eso ha servido para cohesionar mucho la cosa. Con ellos colaboramos habitualmente, en la fiesta Post-Bailen que haremos en la Sala Caracol sin ir más lejos o en el diseño de la revista Bailen que sacaremos para profundizar en esta cultura de los sistemas de sonido.

¿Qué podríamos escuchar en casa para ir entrenados al encuentro?

Pues les invitamos a que se hagan unas sesiones youtuberas con vídeos de sesiones de Sonido Pancho; También que indaguen en la magnífica web que la gente del documental ‘Picó. La máquina musical del Caribe’ han lanzado y que contiene multitud de sesiones radiofónicas de Lucho el que sabe mucho, además de muchos vídeos e info sobre la cultura picotera. También hay sesiones en youtube de batallas de picós de los setenta y ochenta, que son una delicia y muy satíricas. Y no hay que olvidar el impresionante archivo sonoro que ha desarrollado el blog Africolombia donde puedes pasar horas escuchando temazo tras temazo de la cultura picó. Desde luego que el disco ‘Palenque Palenque!’, editado hace años por el sello británico Soundways es una introducción estupenda a la champeta y la música picotera.


Aquí podéis escuchar el programa El Gran Quilombo de Radio 3 dedicado a los picoteros y sonideros, con entrevistas Lucho Meza, Sonido Pancho y Sara Brito.