La Casa Encendida sigue dibujando la genealogía del cine experimental. Tras los pasados ciclos dedicados a James Benning y a Birgit Hein, es el turno del californiano Bruce Baillie, uno de los padres de la vanguardia norteamericana. “All my Life” (del 13 al 28 de abril) pretende ser un doble homenaje al artista y al visionario: a su trabajo plural y quijotesco y al momento histórico en el que crea la comunidad Canyon Cinema donde se dieron cita otros grandes cineastas como Chick Strand o Peter Hutton entre muchos otros.

Comisariado por Garbiñe Ortega, ella misma nos da las claves para acercarnos a este ciclo estructurado en 5 programas que vertebran la rica vida y trayectoria de este autor imprescindible.

#BruceBaillie #ElCinedeLaCasa

PROGRAMA 1. Por qué sacar la cámara 

Una de las preocupaciones principales de Baillie es cómo hacer un cine utilitario hoy en día, por qué filmar. Este programa recoge algunas de sus películas que él llama The News, películas más cercanas a lo documental y lo social. Here I am fue una película que rodó en un centro infantil en Oakland, California, en 1962.

PROGRAMA 2. No nos tomemos el arte tan en serio: la comunidad de Canyon Cinema

En este programa conoceremos parte de los cineastas que se reunieron alrededor de la comunidad de Canyon Cinema en los años 60 (Peter Hutton, James Broughton, Robert Nelson entre otros…) y la filosofía que los inspiraba. Chick Strand, gran cineasta y antropóloga, era una de las amigas más queridas de Bruce Baillie, con la que fundó Canyon Cinema, una organización para promover el cine de vanguardia que pronto se convirtió en distribuidora y de la que surgió San Francisco Cinematheque. Durante los primeros años, organizaban proyecciones en el jardín de Baillie y Strand y regalaban pasteles de plátano; el espíritu de esos encuentros era siempre familiar y festivo. Baillie cuenta que Strand siempre le decía: “let’s have some fun!”. Chick Strand vivió entre Los Angeles y México y esta es una de sus películas más representativas.

PROGRAMA 3. Americana
En este programa veremos una de las obras más personales e inclasificables de Baillie, Quick Billy. El vídeo a continuación es una muestra de la filosofía (y humor) de su autor, que nos habla de la necesidad de crear.

PROGRAMA 4. Quixotesco

Una de los grandes motivos de la obra de Baillie es la búsqueda de los grandes héroes en el mundo contemporáneo. Este programa muestra dos de sus grandes héroes, el Quijote y Parsifal, personajes con los que siempre se ha sentido personalmente identificado por su carácter idealista y soñador.

PROGRAMA 5. Correspondencia: Bruce Baillie/ Stan Brakhage

Baillie y Brakhage fueron muy buenos amigos durante décadas. Tuvieron una relación epistolar muy productiva, se mandaban sus películas y hasta  audios que Baillie grababa desde su Volkswagen desde algún lugar remoto en EE.UU. Esta sesión juega a establecer una correspondencia fílmica, tratando de encontrar las similitudes e intereses comunes en sus obras. Una de las más claras, la fascinación por los trenes: The wonder ring (Brakhage) y Castro St.