05 La Casa Encendida_Coro Safari

 

Desde muy pequeños la música siempre nos acompaña. Muchas veces las canciones que aprendemos de niños nos ayudan a comprender aquello que desconocemos sin apenas darnos cuenta. Sin saber sus letras, nos contagiamos de esa alegría que desprenden, quizás porque cantar en compañía hace que nuestros problemas, si bien no desaparecen, al menos conseguimos olvidamos de ellos por un tiempo.

Precisamente de esa alegría saben mucho los niños de Coro Safari de la Fundación Nizuri Daima, 27 niños que vienen a España desde su escuela de Entebbe en Uganda, dispuestos a contagiarnos su ilusión, optimismo y entusiasmo para que juntos podamos construir un mundo mejor para ellos y para todos.

¿Pero cuáles son las razones que tenemos para no olvidarnos de cantar ni un solo día a partir de hoy? Nosotros hemos encontrado cuatro:

 

La música es un lenguaje universal

No importa nuestra procedencia, cultura o idioma. La música mueve el mundo y rompe fronteras. Coro Safari es un ejemplo de como la música nos ayuda a abrir la mente y comprender que a pesar de nuestro origen, contexto geográfico, histórico o social, tenemos los mismos gustos, inquietudes, sueños o esperanzas. De esta manera, Coro Safari en su segundo disco “Joy’s Miracle” ha incluido canciones en español, francés e inglés, algunas compuestas por ellos mismos o como versiones de cantantes que han apadrinado este coro como Alejandro Sanz.

Nos ayuda a seguir aprendiendo

Podemos aprender mucho con la música. Gracias a las canciones mejoramos nuestra atención, memoria y expresión. Pero también podemos aprender mucho de estos niños de Coro Safari, niños huérfanos en su mayoría o procedentes de una situación de extrema pobreza, de abusos o marginación, que día a día se esfuerzan por cambiar esta realidad alzando su voz en defensa de los Derechos Humanos, mejorando su educación y condiciones de vida a través de su música.

Mejora nuestro ánimo

La música es el remedio más natural que existe para aliviar el dolor, reducir el estrés, y en general, dar alegría a nuestra rutina. Tener una canción en nuestra mente, y simplemente tararearla, convierte un día gris en uno soleado. Para ello, las canciones y coreografías de Coro Safari, como su single “Amahoro Melody”, vienen en nuestra ayuda. Y es que muchas veces, aquello que consideramos un problema no es nada que no se pueda solucionar con una sonrisa.

Mueve corazones

En palabras de Mama Deborah, como la llaman sus niños de Coro Safari: “Cuando un adulto canta, no toca tantos corazones. Pero cuando un niño canta, se tocan todos”. La música nos emociona y nos hace rencontrarnos con el niño que llevamos dentro.

 

 

¿Se os ocurre algún otro motivo para venir a cantar con los niños de Coro Safari? Os invitamos a hacerlo el próximo miércoles 13 de julio en La Casa Encendida de la Fundación Montemadrid.

#Solidaridad

Silvia Santillana Sánchez