Tiny Huge News, un nuevo periodismo

Si no nos protegemos con un mínimo de criterio, las noticias, las posverdades y las opiniones acabarán por sepultarnos. ¿Qué es verdad? ¿Qué podemos dar por bueno? ¿En quién podemos confiar? No importa la edad: es un riesgo al que todo el mundo está expuesto. Por eso, Dodo Laboratory dedica parte de su actividad a talleres de periodismo para niños, además de estar promoviendo un canal online de noticias hecho por niños para niños: Tiny Huge News.

Con sede en Berlín, Dodo Laboratory ha grabado ya algunos noticiarios en China y próximamente lo hará en el Reino Unido. Explica Hayli Chwang, una de sus fundadoras, que quieren ampliar la participación a niños en situaciones difíciles, en concreto a niños refugiados, cuyo testimonio directo sería muy valioso. Durante su paso por Madrid montaron un gran taller de noticias en La Casa Encendida, con el objetivo principal de desarrollar el criterio propio en los más jóvenes. Así funciona su redacción a escala:

En el Patio se han dispuesto grandes mesas en las que se desarrollan distintos aspectos de la labor periodística. Los participantes se distribuyen en grupos. En una de las mesas, a los niños se les proporcionan titulares reales, sacados de la prensa reciente: “La crisis ha terminado”, “Científicos: los pulpos tienen un ADN extraterrestre”, “Una de cada cuatro familias no puede salir de vacaciones por falta de dinero”, “La NASA revela que la ‘pirámide’ vista en Marte no es lo que parece” o “Un robot destruye seis empleos”. Hay que redactar la noticia, ilustrarla con un dibujo y calificarla de a) objetiva, b) ambigua, c) sensacionalista y d) manipuladora. Los más pequeños pierden el interés en cuanto han dibujado el pulpo. Según Hayli, antes de los ocho años son demasiado pequeños para seguir la actividad. Aun así, los mayores parecen convencidos de que saber lo que pasa a nuestro alrededor es importante. ¿Por qué? Nos contesta Juan que “ [es importante ] porque puede haber problemas con las personas y podemos informar a la gente para que puedan ayudarlas”, y Alicia piensa algo parecido: “si no estamos bien informados puede pasar algo muy grave y que no nos enteremos. Por ejemplo, hay un incendio en todo el mundo y no sabemos a dónde ir”. Es verdad que uno de los riesgos de la desinformación es el peligro físico, y lo tienen muy presente.

También la propagación de teorías infundadas se aborda con suspicacia. Sancho se muestra escéptico con la pirámide en Marte, que “puede creerse porque si hay un mundo tan grande, hay un 99 por ciento de posibilidades de que haya vida, aparte de nosotros, y que hayan construido eso”, pero sigue su razonamiento: “los alienígenas tienen medios más avanzados que nosotros. Por eso, no van a construir pirámides sino…”. ¿Otro tipo de estructura? “Sí. Más ondulada.” Lo ortogonal como rasgo de lo primitivo. Puede que tampoco vaya desencaminado.

Todos los que han elegido la noticia del robot destructor de empleos la interpretan como si se refiriese a un robot en concreto. Por eso, sus dibujos representan a un humanoide metálico, con bisagras en lugar de articulaciones, que dispara rayos de un avanzado fusil contra fábricas o farmacias. A los adultos nos hace gracia esta lectura, quizá porque no nos damos cuenta de que, en cierto modo, la redacción de la noticia es ambigua y si sabemos que se refiere a la amenaza que supone la robótica para el mercado laboral es porque sobre eso hecho ya tenemos una opinión que arroja su sombra sobre la frase. Pero precisamente, este taller pretende que dejemos de lado los prejuicios y que abordemos la información con objetividad. Lo explica Rubén Martín Hernández, otro de los responsables de Dodo Laboratory: “…tampoco los adultos sabemos discernir si una noticia es falsa o mentira o ni siquiera nos paramos a pensar las cosas. Tienes ideas preconcebidas y vienes arrastrándolas desde hace mucho tiempo”. Hay que hacer el esfuerzo de leer con ojos nuevos.

En otra de las mesas, Rubén acompaña en las tareas de verificación. Enseña cómo detectar los elementos básicos para la fiabilidad de una noticia, a fijarse en si la noticia va firmada o no, si se mencionan las fuentes. Con el ceño fruncido, Marina peina la pantalla en busca de los datos reveladores. Dice que “es muy importante que estemos bien informados porque nos pueden pasar cosas malas” y recomienda “informarse través de un adulto de confianza o en internet pero chequeando bien todo”. Añade que lo que más le ha gustado del taller es esa mesa, “para saber si una noticia es verdadera o falsa”.

Hay otro grupo muy nutrido de participantes que se dedican a preparar el atrezo necesario para el ejercicio del periodismo. Los niños se colocan las pelucas que han hecho ellos mismos, agarran los micrófonos de cartón que han pegado sobre micrófonos auténticos y arrastran a un photocall a los adultos presentes para preguntarles por diversos temas de actualidad enfrente de una cámara. Los monitores ya les han advertido de que los adultos no estamos tan informados como podría creerse, y que a pesar de vivir bombardeados por noticias, no siempre sabemos retener los datos ni interpretarlos. Se suceden las preguntas: ¿Cuáles son los países de los que salen más refugiados? ¿Existe consenso sobre las razones del cambio climático? ¿Por qué las mujeres cobran sueldos más bajos que los hombres? ¿Qué opina de la situación en Cataluña? Son todos temas controvertidos. Explica Rubén que no han querido censurar nada, porque los niños “están en casa y los padres están viendo las noticias y critican a un sector o al otro. Aunque los padres no le digan nada al niño, el niño va chupando, va chupando y no entiende nada. Mucha gente nos ha dicho ‘uy, hablarles a los niños de estos temas…’, pero realmente todos los días están expuestos a ellos”. Insiste en que con este taller pretenden promover el criterio propio: “Tus padres tienen su punto de vista, pero ¿cuál es el tuyo? Analiza la situación, intenta ir hacia atrás, analiza diferentes fuentes, pon los puntos de los que quieres hablar y, a partir de ahí, ten capacidad de raciocinio y averigua qué es lo que piensas tú, sin dejarte llevar por lo que te digan”.

Alentarles a que piensen por sí mismos es una manera de protegerlos. Por eso, Armando ha apuntado a su hija de casi once años al taller: “no tiene móvil, por supuesto, somos contrarios a tener móvil. No vemos la televisión en casa. Nos informamos, digamos, a la carta. Independientemente de eso ella sabe cosas que yo, por ejemplo, ni sé, y le llegan desde otros lados. Por lo tanto, sí que están expuestos. Es curioso, pero es normal; vivimos en una época de información absoluta, y ellos son radares. Cuando un niño te pregunta, lo menos que puedes hacer es responder”.

La otra actividad programada por Dodo Laboratory es la grabación de dos noticiarios para que niños de todo el mundo se informen entre sí de las cosas que están pasando. Hayli y Rubén se han dedicado durante años a la producción de cine y en el set se desarrolla un rodaje totalmente profesional, con su alternancia de tensión y tiempos muertos. Los participantes se han repartido los papeles y se disponen a informar sobre un problema global. Una reportera desplazada a la jungla aborda a un tigre de Bengala que accede a responder a unas preguntas. Lamenta la desaparición de otras especies mientras advierte de que la suya corre un peligro muy grave. La presentadora devuelve la conexión al estudio y en un veloz cambio de decorado nos encontramos en las profundidades marinas, desde las que un tiburón expone su situación, no más prometedora que en tierra firme. Conexión con un laboratorio que nos ofrece el punto de vista científico de los hechos. De vuelta en el estudio, los presentadores, hacen un repaso de la sexta gran extinción que se avecina, imparable si no hacemos algo inmediatamente. Cuando el programa esté montado y subtitulado, se colgará en la web para que pueda verse desde cualquier sitio, y Tiny Huge News viajará a otro lugar para seguir grabando noticiarios. El plan es generar una red de información infantil que trate asuntos importantes desde una perspectiva sencilla, sí, pero atenta a todo fenómeno que debamos conocer y comprender.

Los talleres La gran sala de noticias y ¡Grabando! ¡Grabando! tuvieron lugar en La Casa Encendida el 7 y 8 de octubre.

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