¿Voluntariado puntual o continuo? ¡Tú decides!

“Me gustaría colaborar en un voluntariado, pero no sé por dónde empezar” comienzan diciendo muchas de las personas que se acercan al Punto de Información de Voluntariado (PIV) de la Fundación Montemadrid. Esa afirmación nos lleva a desgranar qué ha llevado a alguien hasta el PIV, sus motivaciones para hacer voluntariado, sus intereses y disponibilidad.

Llegados a este punto se lanza la pregunta “¿Te planteas el voluntariado como algo puntual o quieres hacerlo a medio-largo plazo?” Lo cierto es que no hay respuesta correcta pero sí algunos factores sobre los que reflexionar, así que vamos con ellos.

En primer lugar…

Es importante analizar si tienes una situación que te permita estar disponible de manera regular. Este tipo de compromiso genera un sentido de pertenencia en la organización que te motivará a tomar la iniciativa y planificar tu acción, a diferencia del voluntariado puntual. Dicho esto, si tus horarios laborales son imprevisibles, viajas mucho o tus circunstancias  personales  requieren constante flexibilidad, un voluntariado continuo quizás sea inviable.  El voluntariado puntual, por el contrario, te permitirá colaborar solamente cuando estés totalmente seguro de que no vas a echarte atrás. Además, conocerás el trabajo y la misión de diferentes entidades, así como a sus equipos profesionales y a otras personas voluntarias en situaciones similares a la tuya. ¿Quién sabe? Puede que haya una con la que conectes especialmente y a cuyas puertas decidas llamar cuando tu situación se estabilice.

En segundo lugar…

Tendrás que evaluar el tipo de actividad voluntaria que te interesa y el colectivo al que quieres apoyar. Cualquier entidad desea un compromiso del personal voluntario con su misión. Pero hay actividades y colectivos cuya situación es tan vulnerable que lo exige desde antes de empezar. Las labores de voluntariado basadas en una relación interpersonal  (ya sea a través del acompañamiento, la formación, la integración sociolaboral, entre otros) hacen que personas muy frágiles se abran a ti, confiando muchos de sus desafíos o dificultades (¡y también alegrías!). Si no crees poder mantener este tipo de compromiso durante un tiempo razonable tienes varias opciones. Puedes colaborar en tareas de apoyo como la investigación, la traducción, el marketing o la gestión. A diferencia de lo que pueda parecer, este voluntariado también tiene un tremendo impacto en el día a día de las asociaciones.  Algunas también ofrecen voluntariado continuado virtual, que puedes hacer desde casa, en el horario que más te convenga. Y por supuesto, puedes pasarte al voluntariado ocasional, que a menudo implica ayudar en eventos, carreras populares, festivales. Si la rutina no es lo tuyo, quizás sea buena opción, pero ten en cuenta que el papel que tendrás será mucho más limitado que en un voluntariado regular, en el que gradualmente te irás haciendo dueño de la actividad.

En tercer lugar…

Debes plantearte que te motiva a hacer voluntariado. Hay quien empieza queriendo ser un ciudadano activo dentro de su comunidad, sin importar la causa y el voluntariado puntual encaja perfectamente aquí. Además, te hará sentir útil, al tiempo que aprendes cosas nuevas. Pero a menudo se queda corto si has dado el paso siguiente, es decir, si te has dado cuenta de que el voluntariado te convierte en agente de transformación social.  Cuando eres consciente de que tienes una responsabilidad hacia la injusticia que otros experimentan, resulta difícil quedarse quieto, o moverse sólo cuando te encajan los horarios. El voluntariado se convierte en un estilo de vida.

Como decíamos al principio,  no hay respuesta correcta, sino pros y contras a valorar de cada opción para que puedas escoger la que mejor se adecúa a tu situación. La experiencia, estadísticas y sobre todo el testimonio de millones de personas en España y en todo el mundo nos dicen que el voluntariado engancha. De modo que incluso si empiezas colaborando de vez en cuando en actividades voluntarias, no te sorprendas si acabas teniendo una dedicación mayor de la que nunca hubieras imaginado.

En el Punto de Información de Voluntariado de la Fundación Montemadrid (PIV) te ayudamos a dar el primer paso. El PIV está en la mediateca de La Casa Encendida (tercera planta) y abre de martes a viernes, de 16.00 h a 20.00 h (excepto festivos). Se puede acudir sin cita previa, escribir a piv@montemadrid.es o llamar al 91 468 78 40. ¡Te esperamos!

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